Ella era vida. Hasta qué se incendió. Entonces dejó de ser, dejó de existir. Ya no había ella, ya no había nada. El incendio la derrumbó, la destrozó, la consumió hasta los cimientos.
¿La causa del fuego? Ella misma. Ella era vida. Pero también era llama. Y se autodestruyó. Ella era, porque ya no es. Aún quedan cenizas de su pasado.
Hay un ramo de crisantemos a sus pies y una frase que reza: "Y al final la vida acaba siendo eso, una continua autodestrucción".
Ella era. Y ya no es.
Quién sabe, tal vez de sus restos incendiados surja una llama. Pero esta vez por fin, una llama de vida.

"Lo bueno, si breve, dos veces bueno" A este le atribuiría un "diez veces bueno" C:
ResponderEliminarAw, awww muchas gracias <6
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